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¿Cómo hidratar la piel de tu bebé?

Si la apariencia de un bebé recién nacido es frágil, su piel todavía lo es más. Nada más nacer la piel del recién nacido tiene un color rojizo que se va aclarando pasados los días. Entonces se va volviendo más seca y hasta escamosa pues, prácticamente en su primer baño, pierde una sustancia cerosa y espesa llamada vérnix caseoso, que protege la piel del bebé durante el embarazo, protegiéndola de la humedad del líquido amniótico, de las posibles rozaduras y de bacterias.

Entonces, y sobre todo tras su primer mes de vida, les empezamos a poner todo el repertorio de cremas que hemos ido atesorando durante meses gracias a los mil y un consejos que hemos escuchado, sin fijarnos en lo más importante: su composición. La piel de un recién nacido es cinco veces más fina que la de un adulto y, por eso, es mucho más sensible a influencias exteriores y pierde fácilmente calor y humedad. Por ello, es de especial importancia no saturar su delicada y permeable piel con sustancias sintéticas o perfumes artificiales.

La realidad actual es que la mayor parte de los productos convencionales de higiene infantil contienen sustancias tóxicas o sospechosas de serlo. Es muy importante saber identificarlas pues, como ya hemos comentado, la absorción de ellas es mucho mayor.

¿Nuestras recomendaciones para la higiene e hidratación del bebé?

  • Usar la mínima cantidad de productosal nacer y hasta el primer mes de vida.
  • Utilizar productos para el baño con pH neutro, con jabones suavesque no arrastren el manto lipídico (sin SLS o SLES) y sin perfumes sintéticos.
  • Hidratar la piel a diario con lociones sin perfumes ni colorantes sintéticoso con aceites vegetales naturales.
  • Proteger la zona del pañal de irritaciones conbálsamos regeneradores o pomadas absorbentes de la humedad. Limpiar siempre que sea posible con agua y jabón evitando las toallitas con sustancias nocivas como el fenoxietanol, el bronopol o la DMDM Hidantoína.
  • Utilizar ropa de algodón, evitando los posibles roces y, como consecuencia, irritaciones en la piel.

En la cosmética econatural encontramos productos que cubren perfectamente todas las necesidades de la piel del bebé con la seguridad de utilizar únicamente ingredientes de origen natural  y de cultivos libres de pesticidas y sustancias químicas.

Hoy os queremos hablar de una de las mejores opciones de hidratación para el bebé: aplicar un aceite tras el baño o durante la realización del masaje infantil.

Los mejores aceites que se pueden emplear en el bebé son los aceites vegetales vírgenes de primera prensada en frío. Estos aceites son ricos en ácidos grasos poliinsaturados (ácidos grasos esenciales) y vitaminas (A, D, E y K). Los ácidos grasos esenciales ayudan a regenerar la piel y a prevenir enfermedades dermatológicas.

Las vitaminas liposolubles poseen funciones metabólicas muy importantes:

– Vitamina E es un antioxidante.

– Vitamina A protege los tejidos de la degeneración y favorece la visión.

– Vitamina D controla la absorción y fijación del calcio sobre los huesos.

Los aceites de prensadas posteriores o los extraídos de prensadas a altas temperaturas sufren una serie de tratamientos químicos muy invasivos (refinado, desenglomerado, decoloración…) que privan a los productos finales de una parte muy importante de sus propiedades y sus cualidades nutricionales.

Entre los aceites más recomendables para los cuidados del bebé encontramos los siguientes:

Aceite vegetal de almendras dulces: este aceite posee propiedades tranquilizantes y es ideal para el masaje sobre pieles sensibles, delicadas como la piel los bebés. En adultos, también se emplea en pieles con irritaciones, agrietadas o con picores pues posee efectos calmantes y antiinflamatorios.

Aceite vegetal de macadamia: se trata de un aceite no graso, delicadamente perfumado y muy suave para la piel. Es muy rico en ácido oleico, que restaura la hidratación de las distintas capas de la epidermis.

– Aceite vegetal de nuez de albaricoque: es un aceite neutro y de fácil tolerancia por todo el mundo. Muy rico en vitamina A y en ácido linoleico, es tonificante, nutriente, hidratante, flexibilizante, revitalizante y suavizante.

Aceite vegetal de caléndula: este aceite refuerza las propiedades naturales de la epidermis. Se emplea especialmente para las pieles maltratadas, agrietadas o irritadas. Tiene una acción tranquilizadora y calmante.

IMPORTANTE

Aunque los aceites vegetales son muy poco reactógenos, sería conveniente antes de su aplicación sobre toda la piel del recién nacido, probar en pequeña cantidad sobre el pliegue del codo del bebé, y esperar unos 10-15 minutos para comprobar que no dan reacción a nivel local. Una vez se ha comprobado que no causa ningún problema, se puede aplicar directamente sobre toda la piel del recién nacido.

Esta prueba solo será necesaria realizarla al empezar a usar un nuevo aceite vegetal.

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